En Entrena Porteros no entendemos el entrenamiento de porteros como una simple sucesión de ejercicios repetitivos con el balón. Nuestro verdadero objetivo va mucho más allá: conseguir formar con éxito porteros inteligentes, capaces de ejecutar el gesto técnico con la máxima corrección y, sobre todo, con la seguridad y la confianza necesarias para afrontar cualquier situación a la que se puedan enfrentar, tanto en los entrenamientos como en la competición real. Un portero que entiende lo que hace y por qué lo hace siempre rendirá mejor que uno que simplemente repite movimientos de forma mecánica.
Para lograr esta evolución integral, nuestra metodología se apoya en tres pilares fundamentales que trabajamos de forma conjunta y coordinada en cada sesión:
La técnica constituye la base sobre la que se construye todo lo demás. Se trata del conjunto de acciones y gestos que permiten al portero automatizar sus movimientos, tanto con balón como sin él, hasta el punto de que pueda ejecutarlos de forma natural e instintiva en cualquier situación de juego, sin necesidad de pensar conscientemente en la mecánica del gesto.
En nuestras sesiones entrenamos y perfeccionamos de manera específica todas las acciones técnicas fundamentales del portero:
Cada uno de estos gestos se trabaja de forma progresiva, respetando la evolución natural del portero y adaptando la exigencia a su edad y nivel.
Muchas veces se tiene la idea equivocada de que el portero es simplemente el jugador que «para balones», pero la realidad del fútbol actual es muy distinta. La táctica engloba todas aquellas acciones ofensivas y defensivas orientadas a cumplir los objetivos del equipo durante el partido, y el portero es, sin duda, uno de los jugadores con mayor influencia táctica sobre el terreno de juego. Desde su posición privilegiada, tiene una visión global del partido que le permite organizar, corregir y dirigir al resto del equipo.
En Entrena Porteros trabajamos especialmente dos aspectos tácticos esenciales:
Un portero que entiende estos conceptos aporta muchísimo más valor a su equipo que uno que se limita a reaccionar ante los disparos.
El aspecto psicológico es, con frecuencia, el más olvidado en el entrenamiento tradicional de porteros, y sin embargo puede llegar a marcar la diferencia entre un buen portero y un gran portero. Existen numerosos factores psicológicos que un guardameta debe aprender a controlar, algunos relacionados directamente con su actuación durante el juego y otros de carácter más global, vinculados a su desarrollo como deportista y como persona.
En nuestras sesiones hacemos especial hincapié en trabajar:
La combinación equilibrada de estos tres pilares —técnica, táctica y psicología— es lo que nos permite alcanzar el verdadero objetivo de Entrena Porteros: formar un portero inteligente, capaz de leer el juego, anticiparse a las jugadas y decidir por sí mismo, en cada situación de partido, cuál es la respuesta más adecuada. No buscamos porteros que reaccionen por instinto o por suerte, sino porteros que comprendan el juego y sepan tomar la mejor decisión posible en cada momento, con la confianza que da un entrenamiento serio, específico y de calidad.